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Fabricio Pérez: “¡Creo en Dios que se hará Justicia!”

El portero caucetero acusado y condenado por abuso sexual, Héctor Fabricio Pérez, insiste en qué es inocente y denuncia falta de atención a su salud en el Penal de Chimbas.

El portero caucetero acusado y condenado por abuso sexual, Héctor Fabricio Pérez, insiste en qué es inocente y denuncia falta de atención a su salud en el Penal de Chimbas.

Peréz manifestó esto a través de una carta con fecha del 20 de julio de 2022:

En mi carácter de ciudadano, esposo, hijo, trabajador, Quien suscribe Héctor Fabricio Pérez, DNI 31.044.070, de 38 años de edad, quiero dirigirme a este medio con el fin de hacer voz a mi situación personal y por ende familiar; que hace un año y dos meses nos aconteció de manera repentina y totalmente injusta. Soy casado hace 15 años con tres hijos, una familia cristiana y sirviendo en nuestra iglesia desde toda la vida, esposa docente y quien escribe, empleado del Estado que hacía 6 años trabajaba como portero en una escuela de mi ciudad, Caucete, como contratado, pues estaba esperando ansiosamente el nombramiento a planta permanente. Nunca tuve ningún problema con la justicia, con un prontuario impecable, sin problemas públicos ni privados, un ciudadano normal, como cualquier buen ciudadano.

El 13 de mayo del 2021 mi vida cambió, la paz de mi familia fue ultrajada brutalmente, me acusaron de haber manoseado de una niña del establecimiento en donde cumplía mis funciones, específicamente en el baño de mujeres, el cual ningún varón tenía acceso a la limpieza de esos baños. La madre de esta estudiante de 9 años, denuncia y dos días después el padrastro, Laureano Blanco es quien aporta una foto de mi persona el cual es llevada a ANIVI, quien la toma como única prueba, sin realizar reconocimientos por parte de la menor, con una cámara gesell con contradicciones y mentiras queriendo involucrar a otras posibles víctimas, quienes afirmaron que jamás les ocurrió nada parecido. NO HUBO PRUEBAS EN NINGÚN MOMENTO PARA QUE ME INVOLUCRARAN EN SEMEJANTE ACTO ABERRANTE.

Desde ese 13 de mayo estuve retenido en comisaría novena de Caucete, con prisión preventiva hasta agosto, cuando el Juez de garantías Sr. Diego Sanz, le niega a fiscalía la prórroga de la preventiva, afirmando que no habían argumentos para mantenerme privado de mi libertad.

Mis abogados defensores en ese momento, trabajaron hasta lo último para desbaratar esta causa totalmente armada, y fueron confrontados por el fiscal Duilio Ejarque para que aceptaran un abreviado de 3 años de condena en suspenso o condicional o de lo contrario si íbamos a juicio, íbamos a perderlo. Ahora mi pregunta es ¿Por qué tenía que aceptar una culpabilidad que no me correspondía, no tenía opción en ninguna forma, de que se me declarara inocente? ¿Dónde se puso en juego el principio del código penal de la presunción de inocencia, de mis derechos, de las pruebas? Fue así que mis abogados no aceptaron el juicio abreviado que afirmaba mi culpabilidad, porque consideraron la inocencia por encima de todo y totalmente seguros de que en el juicio se iba a desboronar toda esta mentira. No fue así, el 1 de noviembre del 2021 me condenan a 3 años y 6 meses de prisión efectiva, por algo que no cometí, por una causa armada, por la ineficiencia de este sistema corrupto, no tuvieron en cuenta nada de lo expuesto por mis defensores, menospreciando también el profesionalismo de mi Psicóloga de parte, con un sin número de irregularidades, destruyendo mi persona, mi familia.

En ese tiempo, que fui trasladado nuevamente a la comisaría novena, fui intervenido quirúrgicamente de vesícula, también con problemas renales. Sin tener una adecuada recuperación, me trasladan al Servicio Penitenciario Provincial, donde me dejan varios días en un lugar llamado aislamiento, mis peores días, sin atención médica, como un animal. Pasa un tiempo y me asignan un pabellón y luego de un mes por pedido incansable de mi parte, me extraen los puntos de mi herida de manera brutal. Aquí conocí personas que están en la misma situación que yo, por falsas denuncias, por inoperancia del sistema, están aquí, estamos aquí, pagando por algo que no hicimos, sufriendo cada día, porque no hay mayor dolor que la injusticia, que estar alejado de tu familia, verlos sufrir y hacer todo para que esto se revierta y que realmente se acusen y condenen a los verdaderos abusadores.

Luego de esto, se impugnó a la resolución del Juez Abelín, quien me condena sin pruebas. El juez de impugnación luego de un cuarto intermedio, resuelve no sentirse capacitado para resolver, es decir, un Poncio Pilatos, yo pregunto ¿Tres jueces, un solo código penal, una sola ley y  tres criterios diferentes, ninguno mantuvo un criterio firme. A qué está jugando la justicia, qué están financiando por cada ciudadano inocente, condenado, qué subsidios reciben por cada condena? Es algo que no comprendo y lo sufrimos quienes por dedo, caemos en este cajón oscuro.

Por mi estado de salud, se apeló a solicitar una prisión domiciliaria, presentando informes médicos del Hospital César Aguilar y de Comisaría novena de Caucete, quienes sostienen que no puedo permanecer en SPP; pero es denegada por la Jueza de ejecución porque el SPP, sostiene que no presento problemas de salud y puedo permanecer en el lugar. Quiero aclarar que desde este lugar, no me asisten como lo afirman, esta semana estuve con cólicos renales y dolor en mi operación y no me asistieron siquiera con un paracetamol, más allá de mi estado psicológico, que no hay día que no llore y sufra por toda esta injusticia. Mi familia y yo estamos EXIGIENDO QUE SE HAGA JUSTICIA, QUIERO RECUPERAR MI LIBERTAD PORQUE SOY INOCENTE, QUIERO ESTAR CON MIS HIJOS EN MI HOGAR, PORQUE HASTA ESO ME PROHIBIERON. Tuvimos que declarar otro domicilio porque no puedo convivir con  mis hijos!!!!!! Hasta dónde van a llegar por Dios!

EXIJO JUSTICIA POR MI PERSONA, POR MI FAMILIA Y POR TANTAS OTRAS FAMILIAS QUE ESTÁN ATRAVESANDO POR EL MISMO CALVARIO!!!

QUE INVESTIGUEN A QUIENES DENUNCIAN, EN ESTE CASO A QUIENES LO HICIERON CONMIGO, LAUREANO BLANCO Y NANCY HOYOS, QUE NO LOS CONOZCO Y JAMÁS LOS VI Y QUE REALMENTE SE HAGA JUSTICIA POR LA MENOR, POR MI PERSONA Y POR MI FAMILIA.

¡CREO EN DIOS QUE SE HARÁ JUSTICIA!

Crédito: Erica Pérez